Nuria y yo quedamos en celebrarlo juntos, ya que ella también hacia los años (21) el día 5, y más concreto en mi casa, básicamente porque me hacía ilusión montar una fiesta en mi casa, donde no creo que se organicen muchas.

Le quisimos dar un toque un poco más especial y pedimos que la gente viniera en pijama (cosa que los tíos me agradecieron ) xD. Lo anunciamos por Tuenti y por Facebook y había confirmación de unas 40 personas más o menos, así que realmente prometía.
Esa noche para la gente de mi casa por mi cumpleaños (Vinciane, Isis, Thiago y su novia Carla que había llegado de visita) les preparé la cena :D, carne picada con pimientos, arroz y champiñones, frito con un poco cebolla y un tomate picado y pelado, toma ya. La verdad es que me salió muy bien y remito la opinión de Isis al respecto: “Really good Francisco” jajaja.

Al acabar la cena me dieron una tarta de Cadbury y una tarjeta Thiago y Carla de Homer, que majos ellos.

Después de la cena preparamos el salón (mis compañeros estaban realmente acojonados de que pasara algo en la fiesta, incluso Isis llegó a sacar su comida del frigorífico) así que conseguimos guardar un sofá en un armario, el otro en la habitación de Vinciane, la televisión en mi habitación y la mesa central encima de la de la tele, quedándonos bastante apañado el tema todo sea dicho.
Sobre las 10 empezó a venir toda la gente (la mayoría para cambiarse porque hacia un frio de narices) y para las 12 la casa se encontraba totalmente llena, increíble. Salón, cocina, terraza, escaleras e incluso mi habitación, que se convirtió en el ropero de todos, estaban llenos de gente. Estuvimos brasileños, franceses, italianos, iraníes, un chico de Canadá, otro americano y españoles…me encantan éstas mezclas. Como ya he dicho en otros post, realmente disfruto poder tener la oportunidad de hablar con gente de todo el mundo. Ah! Los regalos! Mejor imposible, un pack de botellita de Jack Daniels con una petaca preciosa, un marco digital y una tarjeta :D

La fiesta se animaba y el aspecto era gracioso con tanto pijama, la gente se desinhibió e incluso el amor fluyó entre algunos de los asistentes (XD) cantamos canciones típicas españoles, bailamos, botamos, bebimos, nos hicimos miles de fotos, y nos reímos mucho, TODOS…todo iba perfecto, e incluso hubo indicadores de que así era (varias potas me regalaron por mi cumple jajaja).
Para las 4 o así la casa estaba prácticamente vacía, y aguantamos Tomas y yo escuchando música, comiendo y acabándonos las bebidas que encontramos por la casa (2 birras y el MATEUS, gran vino jajaja). Así que me acosté feliz como un regaliz :D la fiesta había sido todo un triunfo.

A la mañana, no fue dura la limpieza, y tan sólo faltaban algunas tazas y vasos, así que otro punto positivo. Ya al día siguiente por la noche fuimos a tomar algo a casa Giuseppe y la gente estaba de bajonazo…estaban pagando el fiestón de nuestro cumpleaños! Jajaja! Todos me comentaron que se lo habían pasado genial y que el ambiente fue muy agradable y que la gente cogió buenos grados (mención de honor a Tomás, Micky y Javi, putos cracks que aguantaron la fiesta hasta bien entrada la mañana, sobre las 11…!). Así que el día después fue un día para comentar lo bien que nos lo habíamos pasado y para pasar la resaca juntos.
El caso es que la fiesta ha dado mucho de qué hablar y a mí mucho de qué sonreír.
Muchas gracias por hacer aun más inolvidable y especial mi cumpleaños éste año aquí.































El miercoles a la llegada, vimos poco, teniendo en cuenta que se hace de noche a las 16,30 mas o menos. Nos dio tiempo basicamente a recorrernos un poco la ciudad sin ningun destino fijado, asi que lo que vimos de renombrar fue la famosa Cavern donde tocaron los Beatles. El garito me gusto bastante. Desde una calle principal de Liverpool, nace una calle peatonal no muy ancha y ahi se encuentra el susodicho bar. Despues de bajar escaleras (como unas 2-3 plantas), entramos, en lo que a mi me dio la impresion, en un santuario. Una especie de bodega con muchos arcos y al fondo de la sala, el escenario, pequeno y recogido, con su fondo inconfundible y unas luces que lo iluminaban casi en exclusiva en comparacion con el resto de la sala. Alli, en compania de "bohemios" autoctonos y musica de la epoca, nos tomamos una buena pinta. El lugar tiene magia sin duda.


La noche la pasamos en el apartamento que habian cogido Javi y Mamen (mil gracias), en el que flipamos de lo guapo que estaba comparado con las cocheras en las que vivimos jajaja. Cenamos unas pizzas, unas birras y a la noche nos dimos un paseo a ver los bares y eso, el problema fue que salimos a la espanola (sobre la 1) y ya no habia nada.



Con las fuerzas recargadas, fuimos de nuevo a ver otra Iglesia, muy moderna ella, y otra que se encontraba en el centro y de la cual solo quedaba el campanario (del resto de la iglesia solo se mantenia en pie las paredes, ya que Liverpool fue muy bombardeada durante dias en la Segunda Guerra Mundial), asi que la tenian asi en plan "testigo-testimonio" de lo que paso la ciudad y de su resistencia.



